Bioestimulantes agrícolas: qué son, para qué sirven y cuándo aplicarlos
En la agricultura actual, el rendimiento no depende solo de la genética, la nutrición o la sanidad. También interviene la capacidad del cultivo para sostener su actividad fisiológica en momentos de alta demanda o frente a condiciones adversas. Sequías, golpes de calor, heladas, suelos restrictivos o etapas reproductivas críticas pueden afectar el crecimiento, la recuperación y la expresión del potencial productivo. En ese contexto, los bioestimulantes agrícolas se integran como herramientas orientadas a mejorar la respuesta del cultivo desde la fisiología vegetal. Su aporte no debe evaluarse de forma aislada, sino dentro de una estrategia de manejo más precisa, con diagnóstico, momento de aplicación y objetivo agronómico definido.